NO ES DE RECIBO
Me pregunto si es tan dificil para el resto de España comprender los problemas de Cataluña, sus inquietudes y necesidades. La ola de críticas exageradas, exabruptos notorios y otras lindeces graves que se dicen, al respecto desde la capital, me invitan a pensar que no existe tal comprensión. El problema estriba en averiguar si- verdaderamente - se quiere comprender a Cataluña. Decía - con razón - Herrero de Miñón que la mejor manera de llevarse con los catalanes es que - éstos- no se vean forzados a vivir en España sino que quieran vivir en España. Me recuerda el preámbulo de la reciente modificación del Código Civil por Ley 15/2005 para la Separación matrimonial y el Divorcio. Se ha minorado el plazo a partir del que puede solicitarse la separación o el divorcio- con acuerdo o sin él - tres meses - y, sobretodo se han SUPRIMIDO los requisitos antes existentes con el argumento que - si nadie te pide razones para casarte- nadie debe pedírtelas para descasarte. Ocurre lo mismo con la cuestión del Estatut se trata de NO forzar a nadie a convivir ni en un estado que no se quiere ni en una situación que tampoco se desea. Haría bien el resto de España en comprender a los catalanes y sus inquietudes. Afirmo que la comprensión une y la obligación separa, crea una sensación de asfixia de la que - antes o después - debes zafarte. Por tanto SI al Estatut.
